Ante los recientes debates surgidos en distintos medios de comunicación sobre el papel de la enfermería en el sistema sanitario, desde el Colegio Oficial de Enfermería de León consideramos que el enfoque no debe centrarse en una supuesta sustitución entre profesiones, sino en la adecuada organización de los recursos asistenciales, desde el respeto a las competencias propias de cada disciplina.

La enfermería es una profesión sanitaria regulada, con competencias definidas normativamente y sustentadas en la mejor evidencia científica. Diversos estudios acreditan que la atención prestada por enfermeras en determinados procesos clínicos ofrece resultados equiparables en términos de seguridad y evolución, especialmente en el abordaje de la cronicidad y en el seguimiento continuado de las personas. Esta realidad responde a la esencia misma de la profesión enfermera: el cuidado integral, la vigilancia clínica, la educación sanitaria y la promoción de la adherencia terapéutica.

La práctica enfermera se desarrolla en un marco de actuaciones autónomas, así como de intervenciones dependientes e interdependientes con la medicina, dentro de equipos multidisciplinares orientados a garantizar la funcionalidad, la eficiencia y la seguridad del sistema sanitario. Mientras la medicina centra su actividad en el diagnóstico y el tratamiento, la enfermería aporta continuidad asistencial, coordinación de cuidados, gestión clínica y uso racional de los recursos, contribuyendo de forma decisiva a la calidad y sostenibilidad del sistema.

Desde este Colegio defendemos un modelo sanitario basado en la colaboración efectiva entre profesionales, donde cada disciplina ejerza plenamente sus competencias en beneficio de los pacientes. La sanidad moderna requiere cooperación estructurada, no confrontación.

Asimismo, consideramos imprescindible señalar que uno de los principales desafíos actuales no es un exceso de profesionales, sino el déficit estructural de enfermeras, cuya presencia resulta esencial para garantizar la continuidad de los cuidados, la seguridad clínica y el adecuado funcionamiento del sistema sanitario, tanto desde la perspectiva asistencial como social y económica.