Desde el Consejo General de Enfermería (CGE), organismo que representa a más de 353.000 enfermeras y enfermeros en España, se ha enviado una señal de alarma urgente al Ministerio de Sanidad. El motivo es la proliferación de un movimiento denominado B.R.U.J.A.S. (Brigada Revolucionaria Unida por la Justicia, la Autonomía y lo Sagrado), compuesto por «parteras tradicionales» y doulas que, bajo el pretexto de defender «saberes ancestrales», están poniendo en grave riesgo la vida de mujeres embarazadas y recién nacidos.

Este colectivo asegura que las matronas —enfermeras especialistas con seis años de formación académica y clínica— «invisibilizan» conocimientos antiguos y niegan el derecho a elegir cómo parir. Sin embargo, el CGE es tajante: estas afirmaciones son una falacia y un despropósito que atentan contra la salud pública.

Montserrat Angulo, vocal matrona del CGE, advierte sobre la preocupante moda de los partos no acompañados por profesionales. Se está extendiendo la falsa creencia de que, al ser el parto un proceso fisiológico natural, está exento de riesgos. La realidad es que cualquier complicación en un entorno sin asistencia sanitaria cualificada puede tener consecuencias fatales.

Es fundamental recordar que las matronas son las únicas profesionales con las competencias legales y la formación científica necesarias (cuatro años de grado y dos de especialidad) para cuidar de la salud sexual y reproductiva de la mujer.

A diferencia de estas «parteras tradicionales» o doulas, que actúan al margen de la evidencia científica y sin amparo legal, las matronas integran el sistema sanitario español, reconocido internacionalmente por su excelencia. Como bien señala Florentino Pérez Raya, presidente del CGE: «¿Cómo podemos dejar en manos de estas personas la vida de nuestros futuros hijos? La respuesta no es otra que sanidad y profesionalidad».

Acciones institucionales

Ante la impunidad con la que operan estos grupos, el CGE ha remitido una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, instando a:

  • Adoptar medidas de inspección y control en todos los ámbitos territoriales.
  • Luchar contra el intrusismo de figuras que no son profesionales sanitarios ni cuentan con regulación legal en España.
  • Garantizar la calidad asistencial y el respeto a las competencias exclusivas de las matronas.

Desde el Colegio de Enfermería de León nos sumamos a esta denuncia para proteger a las familias de nuestra provincia. La seguridad de la madre y del bebé debe estar siempre por encima de ideologías que ignoran el conocimiento científico y la seguridad clínica.

Desde el CGE han elaborado una nota de prensa con toda la información al respecto, podéis acceder a ella a través del siguiente enlace.