El próximo miércoles 12 de agosto, León será una de las provincias desde las que podrá contemplarse la totalidad del primer eclipse solar total visible desde la España peninsular en más de un siglo. La fase parcial comenzará alrededor de las 19:32 horas en León capital y la totalidad se producirá en torno a las 20:29 horas, con el Sol ya muy bajo sobre el horizonte occidental y cerca de la puesta de sol. La fase del eclipse finalizará aproximadamente a las 21:22 horas.
Se trata de un fenómeno extraordinario, pero también de una situación en la que miles de personas, muchas de ellas sin experiencia previa en observación astronómica, fijarán la vista en el Sol durante varios minutos. Por ello, desde el Colegio Oficial de Enfermería de León queremos recordar una serie de cuidados básicos para que la jornada pueda disfrutarse con seguridad.
Protección ocular: una prioridad
Mirar directamente al Sol de forma prolongada, incluso durante las fases parciales de un eclipse, puede provocar lesiones graves en la retina, que pueden llegar a ser permanentes. Además, el daño puede no producir dolor y sus síntomas pueden aparecer horas después.
Por este motivo, la protección ocular es imprescindible. Para observar directamente el Sol durante las fases parciales deben utilizarse gafas de observación solar certificadas y homologadas, que cumplan la norma ISO 12312-2. El Instituto Geográfico Nacional recomienda este tipo de protección para la observación directa del eclipse.
Las gafas de sol convencionales, aunque sean oscuras o polarizadas, no ofrecen protección suficiente. Tampoco deben utilizarse cristales ahumados, radiografías, discos CD, filtros caseros u otros sistemas improvisados.
Asimismo, no se debe mirar directamente al Sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin un filtro solar adecuado, ya que estos instrumentos pueden concentrar la radiación solar y provocar lesiones oculares graves.
Conviene revisar las gafas antes de utilizarlas y desecharlas si presentan arañazos, agujeros, roturas o cualquier deterioro de la lámina protectora.
El único momento en el que es seguro mirar directamente al Sol sin protección es durante la fase de totalidad, cuando la Luna cubre completamente el disco solar. En cuanto aparezca el primer destello de luz y finalice la totalidad, hay que volver a colocarse inmediatamente las gafas de protección.
Es especialmente importante explicar estas recomendaciones a los niños y supervisarlos durante la observación para evitar que se quiten la protección por curiosidad.
Protección frente al calor y la exposición solar
Aunque el eclipse tendrá lugar al atardecer, muchas personas pasarán varias horas al aire libre buscando un buen lugar desde el que observarlo. Por ello, también es recomendable utilizar protección solar, llevar gorra o sombrero, buscar zonas de sombra mientras se espera y disponer de agua suficiente.
Estas precauciones son especialmente importantes para personas mayores, niños, embarazadas y personas con patologías crónicas.
Quienes se desplacen a zonas rurales o de montaña en busca de un horizonte despejado hacia el oeste deben tener en cuenta que pueden encontrarse en lugares sin servicios cercanos, como fuentes de agua, farmacias o zonas de sombra.
Especial atención a las personas más vulnerables
Las personas con movilidad reducida deberían elegir un punto de observación accesible, preferiblemente con posibilidad de sentarse, y evitar desplazamientos largos a pie durante las horas de mayor calor.
Las personas con patologías cardiovasculares o respiratorias crónicas deberían planificar la salida con antelación, evitar las aglomeraciones y llevar consigo su medicación habitual.
En el caso de los niños pequeños, además de garantizar la protección ocular, conviene tener en cuenta que el cambio repentino de luminosidad y la bajada de temperatura que pueden producirse durante la totalidad pueden resultarles desconcertantes.
Precaución también al volante
El eclipse puede generar importantes desplazamientos y congestiones en las carreteras de la provincia. Si el fenómeno sorprende mientras se está conduciendo, no se debe frenar bruscamente ni detenerse en el arcén para observarlo.
Lo recomendable es continuar la marcha con precaución y, si se desea observar el eclipse, hacerlo desde un lugar seguro y habilitado para estacionar. Durante los minutos de oscuridad, la visibilidad puede reducirse de manera repentina, por lo que es fundamental extremar la atención al volante y mantener una conducción segura.
También se recomienda evitar desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor afluencia y tener paciencia ante posibles retenciones.
¿Qué hacer si aparecen molestias en los ojos?
Después del eclipse, si aparecen síntomas como visión borrosa, manchas o zonas oscuras en el campo visual, alteraciones de la visión o dolor ocular, es importante solicitar valoración sanitaria.
Las lesiones provocadas por la observación directa del Sol pueden no producir dolor inicialmente, por lo que cualquier alteración visual posterior debe tomarse en serio.
El eclipse solar del 12 de agosto será un fenómeno extraordinario y una oportunidad única para disfrutar de la astronomía. Tomar unas sencillas precauciones permitirá contemplarlo de forma segura y convertirlo en una experiencia inolvidable para toda la familia.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de León recomendamos disfrutar del eclipse, pero siempre protegiendo nuestra salud.



