La Comisión Deontológica del Consejo General de Enfermería (CGE) ha elaborado y difundido una nueva infografía con las claves fundamentales que las enfermeras y enfermeros deben tener en cuenta para garantizar la confidencialidad de los datos de salud de los pacientes en el ejercicio de su profesión.
Tal y como advierte el CGE, el acceso indebido a historias clínicas sigue siendo uno de los incumplimientos más frecuentes en los últimos años, pese a que conlleva graves consecuencias legales y profesionales, como penas de cárcel, sanciones económicas o inhabilitación para el ejercicio.
El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, subraya que “la protección de la dignidad, la intimidad y la libertad de los pacientes es un compromiso irrenunciable de la enfermería”. En este sentido, destaca la importancia de que todos los profesionales conozcan la normativa vigente y las implicaciones de su vulneración, tanto para el paciente como para el propio profesional.
Por su parte, Tayra Velasco, presidenta de la Comisión Deontológica Nacional de Enfermería, recuerda que “ser enfermera no legitima a consultar información clínica de personas con las que no se mantiene una relación asistencial directa, ni siquiera cuando se trata de amigos o familiares, aunque exista consentimiento firmado”.
Asimismo, alerta sobre el uso indebido de datos en redes sociales y medios digitales, subrayando que la divulgación de información confidencial fuera del ámbito asistencial constituye una falta grave que exige una mayor concienciación ética y un uso responsable de las plataformas tecnológicas.
En un contexto cada vez más digitalizado —con historias clínicas electrónicas, sistemas telemáticos y comunicación online— la confidencialidad adquiere aún mayor relevancia, ya que aumenta el riesgo de accesos no autorizados si no se actúa con la debida diligencia profesional.
Consecuencias de vulnerar la confidencialidad
La Comisión Deontológica recuerda que la vulneración del secreto profesional puede acarrear:
- Consecuencias jurídicas: penas de prisión, multas, despido e indemnizaciones.
- Consecuencias deontológicas: expedientes disciplinarios, inhabilitación y daño a la imagen de la profesión.
- Consecuencias éticas y asistenciales: pérdida de confianza del paciente, deterioro de la calidad de los cuidados y daño a la credibilidad de la enfermería.
También se insiste en la necesidad de hacer un uso responsable de las credenciales de acceso a los sistemas informáticos: no compartir contraseñas, cambiarlas periódicamente y cerrar las sesiones tras su utilización.
Compromiso ético de la enfermería
Más allá de las obligaciones legales, el CGE refuerza la idea de que la confidencialidad es un pilar esencial de la relación asistencial, basada en el respeto, la confianza, la empatía y el secreto profesional.
Por ello, se anima a todos los profesionales a promover una cultura de protección de la intimidad del paciente, ejerciendo con rigor, responsabilidad y humanidad.
La infografía elaborada por el CGE está disponible de forma gratuita y traducida a todos los idiomas oficiales del Estado para facilitar su difusión entre los profesionales sanitarios.